Sé aprobó la Reforma Educativa que privilegia los Derechos de los profesores.

Con reuniones ‘clandestinas’ se organizaba la que sería la ‘revuelta’ del Siglo XXI: Los profesores luchando por sus derechos laborales; con la modernidad de las redes sociales se pactaban los encuentros en contra de la “mal llamada Reforma Educativa”, que este día quedó atrás y fue sustituida por las modificaciones impulsadas por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

En Veracruz todo inició en Córdoba, en agosto del 2013, los maestros con antigüedad y los de nuevo ingreso, estaban preocupados por su permanencia en el magisterio; la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto, les quitaba la tranquilidad. Eran ellos contra el sistema.

El 2 de septiembre, de ese año, “no se olvida”, históricamente los profesores salieron a marchar, fue la primera protesta pública en contra de la “mal llamada Reforma Educativa”, que trajo como ‘cascada’ el cierre de escuelas por el apoyo que los padres de familia expresaron a los educadores y en favor de la Educación.

“Zapata vive, la lucha sigue”, “de norte a sur, de este a oeste, ganaremos esta lucha, cueste lo que cueste”, eran algunas de las consignas que cimbraban a Córdoba y hacían eco estatal y nacional. Los docentes unidos, sin siglas, sin zonas o niveles educativos de por medio; el gremio unido y fuerte.

El 6 de septiembre la fuerza creció, el parque 21 de Mayo de la Ciudad de los 30 Caballeros albergó la instalación del primer campamento disidente; ahí dormían, despertaban, convivía, ahí vivían los maestros. Las miradas estaban puestas en ellos y en su organización impenetrable.

Crearon una especie de comunidad con voceros por campamentos, los cuáles replicaban los mensajes. La organización requería de un liderazgo, en ese momento se nombró al profesor de Telesecundaria, Zenyazen Roberto Escobar García, como representante de la movilización que días después fue bautizada como Movimiento Magisterial Popular Veracruzano (MMPV).

Llegaron las presiones del Gobierno Estatal, en ese momento encabezado por Javier Duarte de Ochoa; amenazas, golpes, presiones desde las supervisiones escolares y la policía estatal, pero no hubo nada que frenara a los docentes, sin embargo, la Reforma Educativa se aprobó, entró en vigor, fue una guerra perdida, pero no la batalla.

Por 6 años los docentes siguieron manifestándose, hay que decirlo, con menos presencia, algunos al sentirse presionados laboralmente, otros se dieron por vencidos, pero hubo quienes se mantuvieron firmes en su “lucha”, creyentes de la necesidad de cambios a la reforma y acobijados por aliados como el hoy presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; así como el hoy gobernador de Veracruz y profesor, Cuitláhuac García Jiménez, ambos en favor de la Educación y los derechos de los estudiantes y profesores.

Para quienes vivieron o fueron testigos de la lucha magisterial, el MMPV quedó marcado en la historia, con un esfuerzo que trascendió y que hoy se materializó en el Congreso de Veracruz, donde con mayoría de votos se aprobó la Reforma Educativa que privilegia los Derechos Humanos.

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